La confirmación de un caso de gusano barrenador del ganado (GBG) en el sur de Texas encendió las alertas sanitarias en la región fronteriza; sin embargo, Chihuahua mantiene sus medidas de protección y vigilancia para evitar la presencia de la plaga en el territorio estatal, informó el secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada Muñoz.
El funcionario explicó que desde hace más de 14 meses las autoridades estatales han trabajado en el monitoreo permanente de esta amenaza sanitaria, fortaleciendo acciones preventivas para proteger al sector pecuario de Chihuahua. Señaló que las condiciones climáticas actuales favorecen la movilidad de la mosca responsable de la enfermedad, situación que ya se había previsto desde el año pasado.
Comportamiento esperado de la plaga
Mauro Parada Muñoz recordó que los análisis realizados por especialistas indicaban que la dispersión del insecto ocurriría principalmente por la zona del Golfo de México y avanzaría gradualmente hacia el norte, hasta alcanzar territorio estadounidense. Con la detección del caso en Texas, dijo, se confirma el comportamiento esperado de la plaga.
No obstante, precisó que la distancia entre el punto donde se detectó el caso y el estado de Chihuahua sigue siendo considerable, por lo que el riesgo inmediato para el ganado chihuahuense es bajo. Aun así, advirtió que la presencia de la enfermedad en Estados Unidos podría generar ajustes en los protocolos sanitarios y comerciales aplicados por ambos países.
Coordinación binacional para la sanidad pecuaria
El titular de Desarrollo Rural destacó que Chihuahua ha sostenido reuniones binacionales y mantiene coordinación con autoridades y productores de Texas, Nuevo México y Arizona para establecer acuerdos de protección mutua. Estas acciones forman parte de una estrategia regional enfocada en preservar la sanidad pecuaria del llamado desierto chihuahuense.
Indicó que el compromiso de Chihuahua ha sido blindar la zona sur del estado para impedir el avance de la plaga desde otras regiones del país, mientras que ahora corresponderá a las autoridades estadounidenses implementar medidas similares en las áreas donde se detectó el caso.
Sobre el origen de la infestación en Texas, señaló que la información aún es limitada y será dada a conocer por las autoridades sanitarias estadounidenses. Sin embargo, adelantó que se trataría de un becerro recién nacido, por lo que todavía se analiza si se trata de un caso aislado o de una presencia más amplia de la plaga en la región.
Producción de moscas estériles y medidas preventivas
Respecto a la producción de moscas estériles, herramienta fundamental para combatir el gusano barrenador, Mauro Parada comentó que se mantiene comunicación con las autoridades federales y con el personal encargado de las instalaciones especializadas para conocer si este nuevo caso obligará a modificar estrategias o protocolos.
Explicó que, de acuerdo con la información disponible, la producción nacional de moscas estériles podría iniciar hacia septiembre o incluso en fechas posteriores, por lo que insistió en que la prevención continúa siendo la principal herramienta para contener el avance de la enfermedad.
Finalmente, el secretario exhortó a los ganaderos a mantener una vigilancia constante sobre sus animales, revisar oportunamente cualquier lesión sospechosa y cumplir con las medidas de movilización y control sanitario. Afirmó que la experiencia de Chihuahua en materia de sanidad animal ha permitido enfrentar con éxito diversos desafíos y confió en que, con la colaboración de los productores, el estado podrá mantenerse libre de esta plaga.
Blindaje sanitario y vigilancia en Chihuahua
Hay que señalar que Chihuahua mantiene su estatus libre de gusano barrenador del ganado (GBG) y fortaleció las medidas de blindaje sanitario implementadas por la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR), en coordinación con el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Se reubicaron 14 trampas especializadas de monitoreo hacia zonas consideradas de mayor riesgo, principalmente en las colindancias con Durango, Sinaloa y Coahuila, además de municipios estratégicos como Urique, Morelos, Batopilas, Guachochi, Ojinaga y Manuel Benavides.
Actualmente la entidad cuenta con 43 trampas distribuidas en corrales de exportación, engordas, rastros, cuarentenarias, casetas de inspección y otros puntos de vigilancia, donde personal especializado realiza revisiones periódicas para detectar oportunamente la presencia de la mosca transmisora.






