Campos Galván reconoció la legitimidad y urgencia de las exigencias del sector productivo, pero advirtió que los bloqueos sí están impactando directamente la vida diaria de miles de familias en el estado. Destacó afectaciones en la movilidad, el suministro de alimentos, medicamentos e insumos esenciales, así como en la actividad económica de múltiples regiones.
Ante este escenario, Maru Campos Galván hizo un llamado respetuoso y urgente tanto al Gobierno Federal como a los grupos manifestantes para que, a la brevedad, construyan una solución a través de los canales institucionales correspondientes. Subrayó la necesidad de avanzar hacia acuerdos que no comprometan la dinámica del estado ni el bienestar de su población.
La gobernadora expresó su confianza en que la Federación pueda agilizar los procesos de diálogo para atender las demandas legítimas del sector transportista y de los productores del campo, así como de las personas que cuidan el derecho al agua. Reiteró que es momento de actuar con responsabilidad y de concentrarse en soluciones que no agraven la situación de las familias chihuahuenses.
A los hombres y mujeres que participan en las protestas, Campos Galván reiteró su respeto y reconoció que muchos de ellos han defendido las causas de Chihuahua durante años. Afirmó que, incluso con quienes aún no ha tenido trato directo, comparte la certeza de que los mueve la rectitud y el compromiso con el estado.
En este contexto, pidió a los productores y transportistas explorar alternativas locales que permitan mantener su manifestación y la exigencia de sus demandas sin paralizar al estado ni afectar la salud, el empleo y la calidad de vida de las familias.
Finalmente, la gobernadora recalcó que “Chihuahua no puede detenerse” e insistió en que este es un tiempo de diálogo, soluciones y corresponsabilidad. “Cuidémonos y caminemos juntos: Chihuahua y todo México lo necesitan ya”, concluyó.






