Con 17 votos en contra de parte de las bancadas del PRI, PAN y el Partido Verde, y 12 de parte de Morena, las y los diputados del Congreso desecharon el punto de acuerdo impulsado por el grupo parlamentario guinda, donde se solicitaba la comparecencia de la titular del Poder Ejecutivo estatal, Maru Campos, por los acontecimientos del pasado 19 de abril, donde cuatro ciudadanos perdieron la vida: dos integrantes de la Agencia Estatal de Investigación, y dos funcionarios estadounidenses.
La discusión, que se extendió por casi tres horas, generó señalamientos de parte de todas las bancadas, especialmente de Acción Nacional y de Morena, así como de Movimiento Ciudadano y del Revolucionario Institucional.
Cabe señalar que el inicio de la sesión parlamentaria se retrasó debido a la ausencia de los legisladores del PAN, quienes llegaron una hora tarde al recinto oficial, lo que generó una manifestación por parte de Morena. En ella, los congresistas sostuvieron una lona de color blanco y rojo con la frase “la patria no se vende, se defiende”, en alusión a la controversia por la presencia de funcionarios estadounidenses en Chihuahua.
En el punto de acuerdo se solicitaba que la gobernadora acudiera al Poder Legislativo informara de manera pormenorizada y bajo protesta de decir verdad todos los detalles sobre los hechos ocurridos el pasado 19 de abril, además de precisar por qué no se informó oportunamente al Gobierno Federal sobre la presencia de funcionarios estadounidenses en la entidad.
Las principales posturas tanto de Acción Nacional como del PRI señalaron que la comparecencia no podía realizarse ya que el Congreso del Estado no posee facultades para citar a la titular de un poder de gobierno, sino sólo a los titulares de las Secretarías, a los directores de las entidades paraestatales y a quien ostente la representación de los Órganos Constitucionales Autónomos, en caso de requerir su presencia para tratar asuntos de relevancia y trascendencia para el Estado.
Tanto el coordinador del Revolucionario Institucional, Arturo Medina, como su compañero José Luis Villalobos y el presidente del Congreso, Guillermo Ramírez, señalaron que la discusión de los hechos del pasado 19 de abril dejó de lado el impacto que tuvo el desmantelamiento de un laboratorio clandestino en la Sierra Tarahumara, cuestionado a la bancada de Morena si había incomodidad porque el operativo fue realizado por autoridades estatales, en lugar de federales.
“¿Qué les lastima? ¿Qué es lo que les duele con este golpe al narco? Que se logró lo que el Gobierno Federal no ha tenido la voluntad de hacer o simplemente no tiene la capacidad, para combatir con estrategia e inteligencia al crimen organizado”.
Por su parte, Acción Nacional respaldó el actuar de la gobernadora y advirtieron un intento de politizar la muerte de cuatro ciudadanos y la destrucción de un laboratorio clandestino que fue calificado como “el más grande en la historia de Chihuahua”.
Morena, en cambio, señaló tanto a la mandataria chihuahuense como al fiscal general del Estado, César Jáuregui, por presuntos actos de opacidad y de “violación a la soberanía”, ante señalamientos de parte de la presidenta de la República sobre la supuesta omisión de información de las autoridades chihuahuenses de la presencia de funcionarios estadounidenses en Chihuahua.
Durante la votación del proyecto de punto de acuerdo, el diputado Óscar Avitia Arellanes, de Morena, propuso una moción para que, en lugar de que el documento dijera “comparecencia” se cambiara la palabra a “invitación”, similar a la reunión previamente aprobada por el Senado de la República; sin embargo, esta propuesta no consiguió la mayoría simple, siendo desechada con 17 votos en contra y 10 a favor.






