Canasta alimentaria urbana sube 6.9%; supera por amplio margen a la inflación

El costo de la canasta alimentaria urbana ascendió a 2 mil 597.37 pesos en mayo de 2026, lo que representó un incremento anual de 6.9%, por encima de la inflación general, que se ubicó en 3.9%, lo que evidencia que el precio de los productos básicos continúa creciendo a un ritmo mayor que el nivel general de precios.

Lo anterior de acuerdo con la actualización de las Líneas de Pobreza (LP) correspondiente a mayo de 2026, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la cual considera tanto el ámbito urbano como el rural.

En el caso de las zonas urbanas, el valor conjunto de la canasta alimentaria y no alimentaria alcanzó los 4 mil 929.96 pesos al cierre del quinto mes del año.

Por su parte, la canasta alimentaria rural se ubicó en mil 960.23 pesos, mientras que la suma de la canasta alimentaria y no alimentaria en ese ámbito ascendió a 3 mil 556.28 pesos.

El INEGI detalló que la inflación general anual en mayo de 2026 fue de 3.9%, cifra inferior al 4.4%, observado en el mismo mes del año pasado. Asimismo, la inflación mensual registró una variación de -0.2%, con lo que regresó a niveles similares a los observados en mayo de 2024.

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En cuanto a las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), que corresponden exclusivamente al valor monetario de la canasta alimentaria, el aumento anual fue de 6.3% en las zonas rurales y de 6.9% en las urbanas. En ambos casos, el crecimiento superó a la inflación general anual en 2.3 y 3 puntos porcentuales, respectivamente.

Además, respecto a mayo de 2025, cuando las variaciones anuales fueron de 4.4% en el ámbito rural y de 5.4% en el urbano, se observó una aceleración de 1.8 y 1.5 puntos porcentuales, respectivamente.

Los productos que más incidieron en el aumento del costo de la canasta alimentaria fueron el jitomate, los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar y la papa. En el caso del jitomate y la papa, el impacto fue mayor en las zonas rurales, mientras que en las urbanas destacó el encarecimiento de los alimentos y bebidas consumidos fuera de casa.

Por otra parte, las Líneas de Pobreza por Ingresos (LPI), que incluyen tanto la canasta alimentaria como la no alimentaria, registraron un incremento anual de 5.1% en los ámbitos rural y urbano, porcentaje que superó en 1.2 puntos porcentuales la inflación general.

El organismo señaló que los productos alimenticios fueron los principales responsables del aumento en las LPI, con una incidencia de 69.8% en las zonas urbanas y de 66.3% en las rurales. En cuanto a la canasta no alimentaria, los rubros que más contribuyeron al incremento fueron el transporte público y los cuidados personales en las zonas rurales, mientras que en las urbanas destacaron el transporte público, así como los servicios relacionados con educación, cultura y recreación.

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Redacción
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