Durante el primer semestre de 2026, el estado de Chihuahua registró 275 víctimas de delitos contra la sociedad, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). .Entre los ilícitos con mayor incidencia destacan la corrupción de menores, la trata de personas y la discriminación, delitos que en conjunto concentran 200 víctimas, equivalentes al 72.7 por ciento del total reportado en la entidad.
Las estadísticas oficiales muestran que la corrupción de menores encabeza la lista con 102 víctimas, seguida por la discriminación con 82 y la trata de personas con 16. Además, se contabilizaron dos víctimas de pornografía infantil y otras 73 personas afectadas por diversos delitos clasificados dentro de este rubro.
En el caso específico de la trata de personas, el informe desglosa que cuatro víctimas fueron agredidas con fines de explotación, otras cuatro con fines de trabajo o servicios forzados y ocho más fueron captadas para otros fines. Aunque el número es menor en comparación con otros delitos, autoridades y organismos defensores de derechos humanos advierten que este ilícito suele presentar un importante subregistro debido a la dificultad para identificar y denunciar los casos.
En el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) advirtió que este delito representa una de las violaciones más graves a los derechos humanos, ya que atenta contra la libertad, la dignidad y la integridad de las personas mediante distintas formas de explotación.
El organismo señaló que la prevención comienza con el acceso a la información y la sensibilización de la población. Por ello, exhortó a la ciudadanía a conocer los riesgos y las formas en que operan quienes cometen este delito, con el objetivo de identificar posibles casos y evitar que más personas sean víctimas.
Entre las principales señales de alerta, la CEDH destacó la restricción de la libertad de movimiento, la explotación laboral o sexual, la presencia de lesiones físicas o afectaciones emocionales, el miedo constante hacia las autoridades, la retención de documentos personales y el aislamiento de familiares o amistades. Estos indicadores, señaló, pueden ayudar a detectar situaciones de riesgo que requieren atención inmediata.
Asimismo, la Comisión explicó que muchas víctimas permanecen bajo vigilancia o amenazas, son obligadas a realizar actividades en condiciones de explotación y carecen de la posibilidad de abandonar el lugar donde permanecen. Estas circunstancias dificultan que puedan solicitar ayuda por iniciativa propia, por lo que la intervención de personas cercanas y de las autoridades resulta fundamental.
Finalmente, la CEDH reiteró su llamado a la sociedad para no normalizar este tipo de situaciones y denunciar cualquier indicio que pueda representar un caso de trata de personas.
El organismo subrayó que la información, la prevención y la denuncia oportuna son herramientas esenciales para proteger la vida, la libertad y la dignidad de las víctimas, además de contribuir al combate de uno de los delitos que más vulneran los derechos humanos.






