A pesar de que las presas La Boquilla y Francisco I. Madero registraron una recuperación importante en sus niveles de almacenamiento desde finales de septiembre, el ciclo agrícola de 2027 podría ser uno de los más restringidos en la historia del Distrito de Riego 005, pues el agua disponible en ambos embalses apenas alcanzaría para irrigar alrededor del 25 por ciento de la superficie agrícola.
Así lo señaló Mariano Jáquez Gandarilla, presidente del módulo de riego 3, quien informó que ambas presas cuentan actualmente con un almacenamiento conjunto de 950 millones de metros cúbicos de agua.
Con ese volumen, explicó, se prevé un ciclo agrícola restringido, en el que podría regarse entre el 22 y el 25 por ciento de la superficie del Distrito de Riego 005, con cabecera en Delicias. De concretarse este escenario, sería la superficie de riego más pequeña de los últimos ocho años.
Jáquez Gandarilla precisó que el distrito comprende 73 mil hectáreas agrícolas concesionadas a los módulos de riego, de las cuales solamente unas 20 mil podrían recibir agua durante el próximo año. No obstante, destacó que los usuarios han trabajado en la adopción de sistemas que permitan aprovechar el recurso hídrico de manera más eficiente.
“Hemos estado trabajando en eficientizar el agua, ¿cómo lo hacemos? Pues en sistemas de riego, como lo hemos venido pidiendo a las autoridades, ya sea federales y estatales. Y bueno, pues esto también viene a ayudarnos un poquito. Los nuevos sistemas de riego, lo que son aspersión, microaspersión, cintillas, se podría decir pivotes centrales, vienen a ayudarnos bastante, bastante a eficientizar el agua”, recalcó el presidente del módulo 3.
Asimismo, recordó que los usuarios de la zona cuentan con una batería de pozos para apoyar el riego de sus parcelas. Señaló que el Gobierno Federal perforó cuatro pozos el año pasado para auxiliar a los 10 módulos de riego, por lo que exhortó a los agricultores a evitar la sobreexplotación del agua subterránea.
El entrevistado también destacó que las lluvias tardías de este otoño han representado un beneficio importante para el campo, ya que la humedad acumulada en el suelo reducirá la necesidad de extraer agua de los pozos para irrigar los cultivos.
Indicó que los productores no esperaban estas precipitaciones, debido a que las lluvias en octubre no son habituales. Sin embargo, subrayó que son benéficas porque ayudan a mantener viva la vegetación y, sobre todo, favorecen la recarga de las presas del Distrito de Riego 005.
Cabe mencionar que los niveles de las presas La Boquilla y Francisco I. Madero aumentaron 14 centímetros entre el lunes y el martes.






